Con los sismos, Oaxaca ha tomado su papel de lucha: Bueno Sánchez

Francisco RAMÍREZ

A un año de la tragedia que devastó gran parte del Istmo de Tehuantepec, el cronista de la ciudad de Oaxaca, Jorge Bueno Sánchez, no deja de recordar las páginas de la historia; donde la fuerza de la naturaleza ha tratado de doblegar a Oaxaca, “una entidad que asume su papel de lucha contra la adversidad”.

El cronista de la ciudad no dejó pasar por alto que Oaxaca, principalmente la ciudad capital, ha resentido la fuerza de la naturaleza, teniendo siempre presente los sismos de 1931 que destruyeron gran parte de su entorno y a pesar de ello “Oaxaca no se ha vencido”.

Haciendo alusión a pasajes de la historia, Bueno Sánchez no deja de lamentar los hechos ocurridos el 7 de septiembre de 2017, al tiempo que refiere que la mejor enseñanza que se debe de tener presente es que “la naturaleza es impresionante” y se tiene que estar preparado en todos los sentidos.

Reconoció que con estos sismos se ha perdido y se ha dañado gran parte de la historia de Oaxaca, en la capital puso por ejemplo, los templos históricos que se encuentran cerrados y que a la fecha no reciben atención por parte de las instancias encargadas de sus conservación, tal es el caso del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Lamentó que hasta hoy no se ve trabajo sobre estos monumentos históricos, como también desconoce si ya se han destinado el recurso para la rehabilitación de los mismos, algo que debe de clarificarse para el bien de la administración.

En este sentido hizo hincapié que Oaxaca está ubicada en una zona altamente sísmica, por lo que es indispensable es tener vigentes los reglamentos se construcción, lo que nos permitirá que Oaxaca y sus construcciones alcance una longevidad.

“A quedado claro, en la región del Istmo, lo que se mantiene en pie es lo bien construido”, al tiempo de reconocer que con los efectos de los sismos se pierde la estructura vernácula de sus construcciones que datan a partir del Siglo XIX.

Por ello afirmó, Juchitán y los pueblos del Istmo, han cambiado a partir de estos temblores, por lo que a partir de hoy deben de cambiar para bien, en orden y con una arquitectura que deben de buscar su gente a partir de la cultura de la seguridad.

Insistió que experiencias que se deben de tener a raíz de esta tragedia, es que en cualquier momento Oaxaca puede tener serios daños, sabedores de los orígenes que tiene la ciudad de Oaxaca que fue edificada en un gran valle que tuvo su origen un gran lago.

“Los terremotos desde antes de la llegada de los españoles han escrito una historia enorme, a veces decimos que el 14 de Enero de 1931 fue terrible, pero ha habido anteriores en las que se da cuenta en crónicas que nos dicen que ha cambiado la parte geológica”.