Chantajea ex militar al IEEPO para que reconozca a la DGEPOO

Juan Carlos MEDRANO

Héctor Cruz Lomelí, militar en retiro buscó ayer por medio de la Sección 22 de la CNTE, que el IEEPO reconozca la Dirección General de Educación de los Pueblos Originarios de Oaxaca (DGEPOO), por lo cual encabezó una serie de movilizaciones y bloqueos en los principales cruceros de la ciudad de Oaxaca de Juárez.

De acuerdo a la Sección 22 de la CNTE, el ex miembro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se retiró en 2001 del Ejército por inutilidad en actos del servicio.

Fuentes de la Sección 22 de la CNTE revelaron que Cruz Lomelí fue Sargento Primero de Infantería y estuvo en fuerzas especiales México, de San Juan Guichicovi, en Matías Romero.

Las fuentes consultadas dieron a conocer que desde hace unos años ingresó a la Sección 22 y fue escalando dentro del organigrama y hoy busca aprovechar desde un espacio no reconocido oficialmente la Dirección de General de Educación de los Pueblos Originarios de Oaxaca (DGEPOO), ente inexistente a fin de contar con mayor poder y tener el control de las plazas, con lo cual obtendría ganancias económicas y a su servicio a los docentes.

Admitieron que el ex militar emplea las tácticas de entrenamiento militar para desestabilizar, sin importarle que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador ha atendido y dado respuesta a sus demandas.

Aún cuando sabe que el reconocimiento de la Dirección General de Educación de los Pueblos Originarios de Oaxaca (DGEPOO), no es una atribución que corresponda al estado, el ex militar dirigente del nivel Indígena de la Sección 22, sigue aferrado a obtener espacios para que pueda manejarlos a su antojo y seguir con las prácticas del pasado, narraron las fuentes consultadas.

Se le olvida también que la falta de profesores se debe a la perniciosa práctica de la “autoubicación” que han realizado por años; muchos de ellos abandonaron las comunidades indígenas, esto es, ellos provocaron los problemas que hoy piden que se solucionen, expresaron.

Cruz Lomelí pretende manejar la asignación de plazas y tener la opción que sus familiares las hereden, indicaron.

Incluso rechaza las becas ofrecidas para los jóvenes originarios de comunidades, otorgadas por el gobierno federal, porque ellos no las controlarían. Por supuesto que no les interesa esa solución, pues resolver el problema significaría que no puedan cobrar el favor de conseguir una plaza, concluyeron las fuentes consultadas.